viernes, 13 de febrero de 2009

Mensaje de Johanna Vega-Barnett



¿Cuál es la clave para ser feliz?

Hace unos días me encontré con una amiga a la cual no veía desde hace tiempo. El año pasado, la pobre había atravesado un terrible caso de depresión, y al verla nuevamente, me dí cuenta de inmediato de que su problema continuaba.
Lo que me intriga de ella, es que aparenta ser una persona con muchas bendiciones. Es una mujer profesional que trabaja sus propias horas en el campo de su interés, tiene un esposo muy atento que la ha apoyado durante esta época depresiva y dos niños dóciles que la adoran. Vive en una situación económica muy estable, además de ser atractiva y con muchas amistades que están al pendiente de ella.
Mi intriga no pudo ser ignorada, y por más que me contuve, me arriesgué a preguntarle algo que deseaba saber desde hace tiempo.
“¿Qué te hace feliz?...”, le dije. Ella me miró confundida y respondió: “No sé…”.
La respuesta, no dice mucho para ciertas personas. Para mí, es la explicación perfecta del gran problema que está atravesando la mujer actual.
¡Mujeres!, si no sabemos exactamente lo que queremos, lo que nos hace feliz… ¿Cómo se supone que vamos a encontrar la felicidad?. No es en el ¿Dónde?, ni en el ¿Cómo?, lo que debemos buscar; es el ¿Qué?.
Una vez que seamos honestas con nosotras mismas y reconozcamos lo que en realidad necesitamos para ser felices, el resto nos llegará por añadidura.
El día en que vivamos por lo que realmente nos hace felices a NOSOTRAS y no a los demás, ese día encontraremos la verdadera felicidad.
La clave para ser feliz, está y ha estado siempre dentro de nosotras mismas. Aquella esencia que ocultamos desde niñas, por el instinto de complacer a nuestros padres, por el deseo de formar parte de aquel diminuto círculo social en la adolescencia, quizás por la necesidad de hacer feliz al hombre que amamos, o simplemente, porque para sentirnos buenas madres, nos entregamos completamente, olvidándonos de nosotras mismas. ¿y luego?... Nos convertimos en una tristeza ambulante, visitando psicólogos, tomando pastillas para la depresión, tomando drogas o alcohol para poder sobrevivir el día a día y, en otras palabras, desperdiciando nuestras vidas hasta que dejamos de respirar.
Es hora de abrir nuestro corazón no con el mundo, si no con nosotras mismas. Porque el día en que logremos la verdadera felicidad, transmitiremos un mensaje tan importante, que logrará cambiar a la humanidad.

1 comentario:

  1. Joha,
    Palabras Sabias.
    Sabes, creo firmemente que si uno no se siente feliz con uno mismo y con la vida que lleva, uno no puede ser la clase de madre, la clase de pareja o la clase de amiga que uno desea.
    Fiorella Piccolo

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